miércoles, 23 de diciembre de 2009


Un 'mileurista' en España puede comprar una vivienda de hasta 61 metros cuadrados,

Un 'mileurista' en España puede comprar una vivienda de hasta 61 metros cuadrados, según fotocasaFotocasa, vivienda, inmobiliario, mileurista

Un 'mileurista' en España sólo puede asumir la compra de una vivienda de 61 metros cuadrados, con un hipoteca media de 144.000 euros, según un análisis realizado por el portal inmobiliario fotocasa.es.
Para obtener la superficie máxima a la que puede optar una 'mileurista', el estudio considera el precio medio de la vivienda en España en noviembre, a partir de los datos del Índice Inmobiliario fotocasa.es, que lo sitúa en 2.356 euros por metro cuadrado.

Además, el análisis toma como referencia una persona con unos ingresos netos de 12.000 euros anuales y con unos ahorros previos de 10.000 euros. De esta manera, la hipoteca que necesitaría el comprador, teniendo en cuenta el Euríbor actual (1,235%), sería de 144.000 euros a pagar en 30 años, con una cuota mensual de 480 euros.

"La situación ha mejorado notablemente respecto a hace un año, cuando una persona con un sueldo de 1.000 euros al mes sólo podía aspirar a una vivienda de 32 metros cuadrados", indica el portal.

Los principales motivos que explican esta mejora son el descenso del precio de los inmuebles, un -10,4% en el último año, según el Índice que maneja fotocasa.es, y la caída del Euríbor hasta mínimos históricos, que se situó en noviembre en el 1,235%, mientras que el mismo mes del año pasado estaba en el 4,350%.

Una pareja puede aspirar a 107 metros cuadrados

En el caso de una pareja de 'mileuristas', la vivienda a adquirir podría tener una superficie de 107 metros cuadrados y el valor de su hipoteca sería de 252.000 euros, con una cuota mensual de 840 euros durante 30 años.

Además del precio medio de la vivienda (2.356 euros por metro cuadrado), el portal toma como referencia en este caso a una pareja que cuenta con unos ingresos netos totales de 24.000 euros al año y unos ahorros previos de 20.000 euros.

En 2008, con el Euríbor por encima del 4%, la misma pareja de 'mileuristas' sólo podía adquirir una vivienda de 56 metros cuadrados y hacer frente a una hipoteca de 148.000 euros.

cuidado al vender lotería premiada para blanquear

Los técnicos de Hacienda alertan: cuidado al vender lotería premiada para blanquear dineroLotería, blanqueo de dinero, técnicos de Hacienda

Cotizalia.com - 21/12/2009 13:39h

Mañana 22 de diciembre, miles de españoles, como cada año, estarán pendientes de la televisión o la radio ante la celebración del Sorteo Extraordinario de Navidad. También como cada año, los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) vuelven a alertar a los ciudadanos de los riesgos que pueden derivarse para aquellos que vendan sus billetes de lotería premiados a posibles defraudadores, interesados en lavar y blanquear capitales.

Gestha explica que determinadas bolsas de dinero negro de difícil justificación y control por parte de Hacienda --como las derivadas de operaciones de compra-venta de inmuebles o tramas relacionadas con el narcotráfico o la prostitución- pueden tener su salida mediante la compra de boletos cuyo premio se encuentra exento de tributación.

Según los Técnicos de Hacienda, los defraudadores suelen ofrecer por estos billetes de lotería un leve sobreprecio -que oscila entre el 10% y 20% del importe premiado-, de manera que suponga un aliciente atractivo añadido al premio ya de por sí obtenido.

Este colectivo afirma que esta operación representa una grave infracción tributaria para Hacienda y un auténtico engaño para el agraciado, ya que difícilmente podrá acreditar ante una Inspección Tributaria el origen de esos fondos, pudiendo terminar con un acta de inspección que supere, entre la deuda y la sanción, más de la mitad del importe ganado.

Los Técnicos de Hacienda señalan que el adquiriente, en cambio, podrá acreditar el carácter exento de esos fondos, sin pagar un solo euro y blanquear así un dinero negro de origen incierto y que no siempre proviene de actividad lícitas, tal y como ha venido denunciando Gestha en sus informes sobre el incremento de billetes grandes en circulación.

De esta forma, a modo de ejemplo, un contribuyente con unos ingresos brutos anuales de 30.000 euros, que resulta agraciado con un premio de 300.000 euros y que, movido por su ambición, decida vender su billete a un defraudador por 350.000 euros, si Hacienda descubre la ganancia patrimonial no justificada, puede acabar pagando al Fisco más de 175.000 euros, incluyendo la cuota más la sanción impuesta.

Por el contrario, el comprador-defraudador del billete, que probablemente tributaría al 43% por la cantidad lavada, simplemente pagará el sobreprecio de compra, y podrá en todo momento acreditar el carácter exento y lícito de esos fondos sin pagar un solo euro de penalización por el fraude cometido. De conformidad con la Ley, los agraciados por el Gordo y demás premios están exentos de tributación, por lo que no deben abonar cuantía alguna a Hacienda, pudiendo disfrutar íntegramente su premio.

Con objeto de evitar situaciones engañosas, Gestha recomienda a los agraciados por el sorteo que depositen los premios en una entidad financiera, de manera que sea ésta la encargada de gestionar su cobro. Asimismo, sugiere que rechacen cualquier transmisión del billete premiado por mucha seguridad y garantía que aparentemente pueda ofrecer el comprador.

¿Cotiza el paro para la jubilación?

¿Cotiza el paro para la jubilación?
Mientras la prestación por desempleo cotiza para la pensión, el subsidio no se tiene en cuenta


Los interrogantes más comunes que asaltan la mente de quienes están en paro giran en torno a cuándo se volverá a trabajar, la cuantía y la duración de la prestación por desempleo. Pero la preocupación e incertidumbre propias de estas personas se agravan cuando su edad cruza el horizonte de los 50. ¿La razón? La jubilación cercana y el requisito imprescindible de cotizar durante los 15 años previos, como mínimo, para cobrar una pensión. Es entonces cuando se plantea una cuestión: ¿mientras se cobra el paro se cotiza a la Seguridad Social?

Cerca de 900.000 desempleados se encuentran en la franja de edad próxima al retiro profesional. Tienen entre 50 y más de 60 años y, para jubilarse, el sistema público de pensiones les exige tener cubierto un periodo mínimo de cotización de 15 años. De estos, al menos dos deben ser inmediatamente anteriores a la fecha del cese de la actividad profesional. En total, las listas de parados registran a más de cuatro millones de personas. Una de sus preocupaciones habituales, en especial entre quienes se quedan en paro poco antes de la edad de jubilación, es la forma en que este retiro afectará al cobro de la pensión.

Cuando una persona percibe una ayuda por desempleo, además de ingresar cada mes la cantidad que le corresponde por derecho, continúa de alta en la Seguridad Social y, por tanto, cotiza por las contingencias comunes. Entre ellas se incluye, además de la jubilación, la protección a la familia, invalidez permanente, prestación por muerte y supervivencia, incapacidad temporal, maternidad, asistencia sanitaria y farmacéutica. Sin embargo, mientras que una parte del abono de las cuotas a la Seguridad Social de las personas en activo y asalariadas corre a cargo de la empresa contratante, en el caso de los desempleados la responsabilidad recae sobre el propio Servicio Público de Empleo (INEM). Abona el 35% de la cuota, mientras que el resto (65%) lo asume el desempleado: se descuenta de forma directa de la prestación, como ocurre con las retenciones del IRPF.

De los más de cuatro millones de desempleados españoles, cerca de 900.000 tienen entre 50 y 65 años
Si la persona en situación de desempleo cotizaba al Régimen Agrario, los porcentajes que ambas partes deben asumir cambian. El INEM abona la mayor parte de la cuota, el 72%, y el trabajador soporta el 28% restante.

La base de cotización es otro de los aspectos fundamentales, ya que la base reguladora de la pensión se obtiene al dividir entre 210 las bases de cotización del trabajador durante los 180 meses anteriores al retiro profesional. Cuando se está en paro, éstas apenas se alteran, puesto que son el promedio de los últimos seis meses de ocupación.

Subsidios, las condiciones cambian
Además de la reciente ayuda de 420 euros aprobada para los parados que agoten sus prestaciones, la acción protectora de la Seguridad Social cuenta con un subsidio por desempleo al que se accede por diversas causas: haber agotado el paro y tener cargas familiares o ser emigrante retornado, liberado de prisión o mayor de 52 años. Es una ayuda asistencial que desde el pasado 1 de enero no incluye las cotizaciones por jubilación. Por tanto, durante los períodos en los que se percibe este subsidio, se mantiene el derecho a la asistencia sanitaria y a las prestaciones familiares, pero el derecho de cotización sólo se conserva en determinadas circunstancias:

Para trabajadores mayores de 52 años.
Para trabajadores fijos discontinuos que sobrepasan los 52.
En el caso de los trabajadores fijos discontinuos, en general, que acrediten 180 días o más de cotización, se cotizan los primeros 60 días de cobro del subsidio.
Cuando se percibe un subsidio no hay que cotizar por la contingencia de jubilación. Desaparece la obligación que tienen quienes perciben una prestación por desempleo.

Cuando el paro se agota
Muchos trabajadores que engrosan las listas del paro en la recta final de su vida laboral desconocen que hay una fórmula para cotizar de forma individual y, de esta manera, mantener su nivel de aportaciones con el fin de cobrar la pensión. Para ello, es necesario suscribir un convenio especial con la Seguridad Social. Es un acuerdo voluntario entre los trabajadores y la Tesorería General. La mecánica es sencilla: el trabajador desempleado abona cada mes las cuotas que le corresponden y, a cambio, sus periodos de cotización continúan en aumento.

Cuando una persona percibe una prestación por desempleo permanece de alta en la Seguridad Social y cotiza por las contingencias comunes
Pueden suscribir un convenio especial: los trabajadores asalariados, con contrato fijo o autónomos, que sigan de alta en el sistema de la Seguridad Social una vez cumplidos los 65 años y acrediten 35 o más años de cotización efectiva; los empleados por cuenta propia o ajena que cesen en su trabajo y son contratados de nuevo con remuneraciones que originen una base de cotización inferior a la de los días cotizados en los doce meses anteriores al cese; los pluriempleados que pierdan uno de sus puestos de trabajo y deseen completar su cotización.

En cualquier caso, la Seguridad Social exige a los trabajadores, como requisito imprescindible para tramitar el convenio, tener cubierto un periodo mínimo de cotización de 1.080 días en los doce años inmediatamente anteriores.

Las cuotas del convenio especial
Las cuotas que abonan quienes suscriben el convenio especial, que se ingresan todos los meses hasta que el trabajador se jubila, se calculan según la base de cotización que el beneficiario elija -entre un máximo y un mínimo que cambia cada año-. Esa cifra se multiplica por un tipo único de cotización (28,3% para el año 2009) y por un coeficiente del 0,94.

Mientras el desempleado percibe un subsidio, se mantiene el derecho a las prestaciones familiares, pero no el de cotización
La cantidad depende de la base de cotización por la que se opte. El trabajador la escoge en función de la categoría profesional en la que estaba encuadrado en el momento de dejar su empleo, siempre que haya cotizado por ella al menos durante 24 meses consecutivos en los últimos cinco años.

Una persona que en la última etapa de su vida profesional haya sido auxiliar administrativo y, por diversas circunstancias, deba suscribir un convenio especial, tiene que ingresar al mes una cuota mensual de 191,56 euros. En ese caso, la base de cotización elegida es la mínima, 728,10 euros, y se tendrá en cuenta en el momento de calcular la cuantía de la futura pensión. En cambio, si opta por la máxima, la cantidad asciende a 842,27 euros mensuales.

Al igual que ocurre con otros sistemas de previsión o de ahorro para la pensión, los convenios especiales, más cuando se tramitan si el trabajador ha agotado todas las prestaciones por desempleo, tienen una contrapartida añadida. Se sustentan en la capacidad de ahorro anterior del trabajador ya que éste sí cotiza pero no trabaja y, por tanto, no ingresa dinero.

El wifi no funciona: ¿cómo recuperar la conexión?

El wifi no funciona: ¿cómo recuperar la conexión?
La señal de las redes inalámbricas puede perderse por varias causas, pero hay soluciones prácticas para recuperarla

Las señales wifi domésticas permiten a los usuarios disponer de acceso a Internet de banda ancha en cualquier rincón de la casa sin necesidad de cables. Como consecuencia, en muchos hogares se acumulan los dispositivos capaces de conectarse a la Web con independencia del ordenador: teléfonos móviles, videoconsolas, centros multimedia, marcos de fotografías digitales e, incluso, discos duros. Pero esta ventaja puede convertirse en un problema cuando el acceso se altera o se pierde, ya que el usuario queda privado de múltiples servicios. Las causas pueden ser varias, por lo que es recomendable seguir un protocolo para descartarlas hasta dar con la solución.

Empezar por el servicio técnico

Es habitual que mientras un usuario está conectado a la Red se produzcan alteraciones en la conexión inalámbrica contratada con su operador. Problemas como desconexiones de forma regular e inexplicable, falta de potencia en la llegada de datos o fluctuaciones en el ancho de banda disponible en cada momento son susceptibles de convertir el acceso wifi en un martirio. Los motivos pueden ser varios y no siempre cabe culpar a posibles deficiencias técnicas del proveedor, ya que hasta la ionización atmosférica interviene en la calidad de la señal.

Hay que llamar al servicio técnico para descartar que es un problema ajeno, soluble por parte de un experto
Si después de llamar al servicio técnico del operador contratado se confirma que no es un problema ajeno, que pueda solucionar un experto de la compañía, hay que pensar alternativas. Desde el propio servicio técnico es posible que se asesore al usuario para solucionar la deficiencia o, al menos, se abrirá una incidencia en caso de que se reconozca y localice dentro de la central o redes del operador.

Si el proveedor asegura que el fallo, o el funcionamiento irregular, no le compete, se debe pensar en alteraciones de "competencia doméstica". En este caso, se pueden probar una serie de estrategias que permitan identificar el problema y solucionarlo.

El "tramo doméstico"
Si los demás vecinos también tienen problemas con el acceso inalámbrico, es posible que la incidencia se deba al cableado del edificio
Es posible que la alteración esté relacionada con la infraestructura de acceso dentro del propio edificio, es decir, con los cables que enganchan a la red del operador en la calle y reparten la señal a las casas. Para saber si ése es el fallo, conviene averiguar si el resto de los vecinos también tiene problemas con el acceso inalámbrico. Si es así, la solución requiere una obra de mejora estructural que resulta muy cara y, según la ley, es responsabilidad de la comunidad de propietarios.

En caso de que las alteraciones no se detecten en el "tramo doméstico", es probable que estén motivadas por interferencias de ondas, tanto externas como propias del hogar, o bien por un exceso de dispositivos conectados a la misma red wifi. En este caso, es posible que la señal llegue con poca potencia y que, al apagar los posibles aparatos conectados, ésta aumente. Si ocurre así, basta con administrar el acceso de manera racional, de modo que cuando se quiera trabajar con el ordenador no haya más aparatos conectados.

Obstáculos físicos

En otras ocasiones, la falta de potencia en la señal se debe a que entre el punto donde está situado el router emisor y el equipo del usuario se detectan objetos físicos que interfieren. Según el tipo de conexión inalámbrica, las paredes, puertas y objetos voluminosos debilitan la señal.

Es recomendable hacer una prueba con el equipo situado a una distancia menor y comprobar la velocidad de acceso a Internet. Se pueden aprovechar varios test gratuitos, como el Test de Velocidad de la Asociación de Internautas. Si tras esta prueba la velocidad de conexión aumenta, se confirmará la influencia de los obstáculos físicos.

No conviene colocar el router cerca de una ventana, ante el riesgo de que la señal se disperse. Una opción para solucionar de forma sencilla el problema de los obstáculos físicos es adquirir una antena unidireccional de mayor tamaño, que lleve la señal a un rango mayor que la antena del router.

Saturación de los canales
En el centro de una gran ciudad, la señal wifi puede debilitarse debido a las interferencias de otras redes que colapsen la zona
Las interferencias de la señal wifi producidas por la proximidad de otras redes inalámbricas son uno de los mayores problemas para los usuarios que estén situados en zonas céntricas de grandes ciudades, ya que en un hogar pueden estar operativas más de medio centenar de redes wifi que saturen el espacio y dejen poco ancho para la señal propia. El resultado son fluctuaciones salvajes en la recepción de datos y caídas repetidas.

Cada red inalámbrica dispone de una serie de canales de conexión que determina el rango de frecuencias acotadas por el que pueden emitir la señal wifi. Por defecto, los modelos de router disponibles en el mercado operan dentro de un canal predeterminado. Esta circunstancia provoca que si se instala un mismo modelo en varios hogares cercanos al domicilio del usuario, pueden generarse interferencias al saturar todos estos puntos de emisión el mismo canal.

En tal caso, es conveniente cambiar el canal de emisión predeterminado. En España se pueden utilizar los canales wifi numerados del 1 al 13 y, lo más lógico, es probar con un margen de cinco canales arriba o abajo. Si por defecto el router inalámbrico utiliza el canal 6, se puede probar con el canal 1 o el 11 para huir de los más saturados. Las pruebas deben realizarse hasta que el ancho de banda de la conexión se optimice de nuevo.

Para cambiar el canal de emisión es necesario acceder a la configuración del router como administrador. Al introducir la dirección IP del mismo en la barra de direcciones del navegador, el acceso es directo. Algunos servicios de Internet proporcionan este dato. Después hay que identificarse con las claves que haya proporcionado el operador. Suele facilitar un disco con las claves de configuración del router, aunque en caso de no tenerlas, se reclaman en el servicio de asistencia técnica.

En algunas páginas web se encuentran tutoriales y manuales de ayuda para acceder a la configuración de los routers más vendidos
En varias páginas web, como ADSLayuda.com y BandaAncha.eu, se encuentran tutoriales y manuales de ayuda para acceder a la configuración de los routers más vendidos por los principales operadores de telecomunicaciones. Una vez en la página de administración, se accede a la configuración inalámbrica y se elige un canal diferente al original.

Después se deberá apagar el router y volver a encenderlo para activar el nuevo canal de emisión. Este tipo de operaciones deben realizarse con conexión al router a través de cable, ya que si no se acierta con el canal de emisión, se perderá por completo la señal wifi. La operación deberá repetirse hasta comprobar que la señal se optimiza. También hay que tener en cuenta que la mayoría de las IP son dinámicas, por lo que cambiarán cada vez que se encienda y se apague el router.

Programas para controlar la saturación wifi
Es recomendable disponer de una aplicación informática que permita localizar las redes que operan dentro de la zona donde se encuentra el usuario. Por defecto, los principales sistemas operativos disponen de una herramienta básica para este cometido, pero en ocasiones carecen de suficiente información sobre cada una de las redes inalámbricas encontradas.

Para Mac OS X (hasta 10.5), la aplicación Istumbler permite encontrar redes inalámbricas y saber el canal de emisión por el cual emiten. En Windows, Inssider es una aplicación para buscar redes inalámbricas y controlar mediante un sencillo entorno gráfico la intensidad de la señal de cada una de estas redes, junto con datos técnicos como el canal en el que operan, el tipo de red y los niveles de seguridad.

Otro tipo de interferencias pueden deberse al uso de teléfonos inalámbricos DECT
Otro tipo de interferencias pueden deberse al uso de teléfonos inalámbricos DECT o a emisores y receptores de señal de televisión mediante tecnologías sin cables, ya que utilizan la misma banda de frecuencia que el wifi, alrededor de 2,4 Gigaherzios. Si un teléfono inalámbrico DECT está instalado cerca del router, las emisiones de los diversos dispositivos pueden interferir entre ellos y causar una perturbación en la señal.

Una solución sería alejar más de un metro la base del teléfono inalámbrico DECT o bien, según el modelo de teléfono, elegir un rango de frecuencias que no coincida con el empleado por el punto de acceso creado por el router.

Normativa conexión wifi
Las normas que definen a las conexiones inalámbricas wifi como una alternativa a las redes que utilizan un cableado, se desarrollaron a mitad de la década de los años noventa. La normativa IEE 802.11 se diseñó para tener un entorno de cobertura y velocidad suficiente dentro de los hogares. Los protocolos más utilizados son 802.11b, 802.11g y, en la actualidad, 802.11n. La diferencia entre ellas es la velocidad de transmisión y el alcance. 802.11n logra una velocidad hasta 10 veces mayor que la norma 802.11g.

En el ámbito empresarial, se utiliza la norma 802.11a, que transmite en un rango de frecuencias donde las interferencias por solapamiento de señales apenas se producen
En el ámbito empresarial se utiliza la norma 802.11a, que transmite en un rango de frecuencias donde las interferencias por solapamiento de señales apenas se producen, al emitir en una banda diferente. Sin embargo, es necesario una visión directa entre el punto de acceso y los equipos informáticos, cuyo coste es en general mayor.

La norma 802.11n está pensada para que pueda trabajar en dos bandas de frecuencias: 2,4 gigaherzios (donde se encuentran la norma 802.11b y 802.11g) y 5 gigaherzios (norma 802.11a), que permite emitir en una zona menos congestionada. Para poder utilizar una de estas versiones de wifi, es necesario que tanto el emisor (router) como el receptor (dispositivo con tarjeta wifi) sean compatible con la misma normativa. En consecuencia, al adquirir un nuevo dispositivo o cambiar el tipo de señal y frecuencia de la red wifi, es fundamental asegurarse de la compatibilidad de las versiones.

martes, 22 de diciembre de 2009

domingo, 13 de diciembre de 2009

Las peticiones de aplazamiento de deuda ante Hacienda se elevan un 70% por efecto de la crisis

Entre enero y octubre se han presentado más de un millón de solicitudes de prórrogas de pagos

Fecha de publicación: 6 de diciembre de 2009 Las peticiones de aplazamiento de deuda tributaria han aumentado en lo que va de año debido a la recesión económica y los problemas de liquidez que padecen miles de empresas. Entre el 1 de enero y el 31 de octubre pasados, los ordenadores de la Agencia Tributaria registraron 1.034.000 solicitudes de prórrogas de pagos, por importe de 13.134 millones de euros, según datos aportados por el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña. Ese número de peticiones supera en un 70% a las 660.000 formuladas en el mismo período de 2008, que sumaban 8.594 millones de euros.

La mayoría de las peticiones corresponden a deudas por IVA, retenciones del IRPF e impuestos de sociedades, según la Agencia Tributaria, que señala que el importe medio de cada solicitud es de 12.700 euros. Entre los demandantes, el colectivo más numeroso lo constituyen las empresas o personas jurídicas, seguido de los autónomos. También hay una proporción mínima de personas físicas que piden prórrogas en el pago de la Renta. El porcentaje de solicitudes que se aceptan ronda el 80%.

El responsable de Hacienda admitió que el Ministerio de Economía no descarta que el déficit público supere al cierre del año el techo del 9,5% del Producto Interior Bruto (PIB) previsto por el Gobierno en su programa de estabilidad. Explicó que todas las administraciones -central, autonómica y local- sumarán a finales de 2009 un nivel de números rojos "no inferior al 9,5%". Ese desfase incluye el agujero fiscal "de las comunidades autónomas, que no controlamos", recalcó, aunque dejó claro que no todas se comportarán igual.

Ocaña calificó de "insostenible" el saldo negativo actual entre los ingresos y los gastos del Estado. Por ello, abogó por empezar ya a reducirlo mediante un aumento de los ingresos -por la vía de la subida de impuestos que entrará en vigor el próximo año-, combinado con un recorte de gastos. El objetivo es reconducir ese déficit de forma gradual, hasta situarlo en 2013 por debajo del límite del 3% que marca el pacto europeo de estabilidad. El Gobierno espera poder recortar cinco o seis puntos de déficit gracias a esa combinación de austeridad y mayor presión fiscal. Los cuatro puntos restantes confía en recortarlos mediante una retirada progresiva de los estímulos fiscales impulsados para paliar los efectos de la crisis.